No se puede domar algo felizmente salvaje

Suena Johnny Cash en casa y su música es capaz de llenar hasta el espacio más vacío, hasta el hueco más inhóspito de un hogar en proceso de transformación. Época de cambios. Toca repensar y reiventar el espacio y darle valor. Mientras ordeno, me ordeno. Mientras decoro doy sentido a estas cuatro paredes. Sabiendo que el verdadero sentido se lo dan ellas. Las rubias.

No sé en qué momento, pero por este cielo han pasado volando cinco años. De golpe y porrazo. Con ella he aprendido que no se puede domar algo felizmente salvaje, que las noches son menos oscuras con sus abrazos (no he conocido a una niña más sobona que ella) y que esto no es fácil pero podemos hacerlo bonito pintando alrededor flores y corazones. El otro día me pidió que siempre haya globos hinchados en casa. Una fiesta perpetua, vaya. ¡A tus órdenes, mi capitana!

niña-mujer

Si tuviera que pedir un deseo, éste sería abrir los ojos y veros allí a todos sonriendo para mí… Zas! Cuidado con los sueños que a veces se cumplen. Tres días después de la fiesta sorpresa que me prepararon mis amigos por mi 40 cumpleaños todavía estaba emocionada. Gracias gente bonita que acompaña de la mejor manera que se puede acompañar. De la mano y sin dobleces. Autenticidad en estado puro. El viaje así merece mucho más la pena. Sigo pensando que no merezco tanto… pero es verdad, últimamente sólo me pasan cosas bonitas…

Fin de semana por delante. Con la inauguración oficial de Donostia, Capital Europea de la Cultura 2016 y con ganas de mojito… ¿quién dijo que sólo eran para el verano?

Ahora

Queridos Reyes Magos:

Este año quiero pediros…

  • Menos prisas, disfrutar del momento y más paciencia.  La vida es ahora.
  • Proyectos bonitos.
  • Más cine por favor.
  • Andar en bicicleta.

bicicleta

  • Huir del ruido, en todos los sentidos.
  • Sentarme más en el suelo a jugar con las rubias.
  • Dedicar más tiempo a las amigas y a mis padres. A las primeras porque sientan siempre bien, a los segundos porque todo el tiempo que les dedique siempre será poco.
  • Que siempre suene música en casa como ésta…
  • Planear un viaje. Y cuando acabe empezar a planear el siguiente.
  • Seguir practicando nuestros baños locos -esos en los que entramos las tres de golpe en el mar- los besos locos -pintarme los labios de rojo y besar sus mejillas- y las cosquillas de los domingos a la mañana en mi cama.

cosquillas

Cojín de ROCKnRAYAS

  • Más cenas en la terraza a la luz de la luna.
  • Que la magia de hoy dure todo el año en los ojos de las rubias. Que no dejen de sorprenderse nunca.
  • Perder las vergüenzas.
  • Y un clásico. Mucha salud de la buena.

No os olvidéis de poner cosas ricas a sus Majestades y hoy… pronto a dormir.

Empezar

Empezar. Un libro, una canción, a hacer surf, a bailar, a tocar la guitarra, a hacer parapente. Da igual. Pero empezar. Viajar. A sitios con los que soñaste, cercanos o lejanos… Y dejarse sorprender por pequeños rincones que nos emocionan al pasar.

Empezar un año. Volver a hacer escalada, retomar las buenas costumbres, lo que te hace bien. No apoltronarse, no conformarse, salir de la zona de confort. Conocer a nuevas personas, visitar nuevos museos, conocer otras cafeterías. Escuchar música que nunca antes has escuchado. Enriquecerse con cosas nuevas. Salir de tu barrio, de tu ciudad, de tu entorno, de lo que te rodea a diario.

empezar

 

Empezar. A escribir un libro, una poesía, un cuento, una canción. A ir al teatro, a la ópera, quedarse absorto viendo una actuación callejera y echar dinero. Sí, echar dinero a esos artistas anónimos. Creer en el arte del que crea algo hermoso de la  nada.

Empezar. Como un bebé a gatear. Un curso de dibujo, de fotografía o a hacer manualidades con washi tape. Qué más da. Mientras empiezas algo mantienes las ganas. Y si no, que se lo pregunten a las rubias…

Feliz Año. Siempre hay una oportunidad para empezar de nuevo…